sábado, 24 de enero de 2009


Estos hijos que dibujaron
de manera permanente
óvalos y nidos en mis brazos,
dibujarán también
madrugadas de sol recién nacido
y risas de dos dientes
con besos de saliva dulce.
Olores de piel sobre piel
en estas playas sin orillas.
Dibujádme hijitos,
manejar mi contorno flexible,
pues yo ya no sé quién soy
me difumino cuidando sueños
que no son mios
y son mi descanso.
Me borré un pasado
y un invento de futuro
mentiroso y tuerto.
A lo mejor me salvan
estos hijos de viento y sol
de morir presa
en una cárcel de palabras.

merche bautista