sábado, 24 de enero de 2009

Estos hijos que dibujaron
de manera permanente
óvalos y nidos en mis brazos,
dibujarán también
madrugadas de sol recién nacido
y risas de dos dientes
con besos de saliva dulce.
Olores de piel sobre piel
en estas playas sin orillas.
Dibujádme hijitos,
manejar mi contorno flexible,
pues yo ya no sé quién soy
me difumino cuidando sueños
que no son mios
y son mi descanso.
Me borré un pasado
y un invento de futuro
mentiroso y tuerto.
A lo mejor me salvan
estos hijos de viento y sol
de morir presa
en una cárcel de palabras.

merche bautista

5 comentarios:

luciernaga dijo...

qué bonito Merce. Yo un día quiero tener unos pies y unos dibujos. Pero todavía sigo en mi cárcel de palabras. Un beso.

merche bautista dijo...

...querída luciérnaga no creo que estes en una cárcel de palabras, creo que tus palabras dan libertad,enseñan, hacen mejor...
te quiero gran poeta...
merche.

María Tabares dijo...

La salvación...

Diana Reza dijo...

Que lindura de poema mi querida Merce!!!ES un gusto leerte!!
mando abrazos y mis mejores vibras para ti y tus amados!!

el árbol rojo dijo...

merce, quiero leer más
te mando un besototote